martes, 8 de septiembre de 2009

Porqué mi gato se llama Culo.

Hay cosas en esta vida que son muy difíciles de explicar:
¿De donde vienen los niños?
¿Cuál es el sentido de nuestra existencia?
¿Cómo llegaron a quedar dos quesitos en la caja si no se los había comido nadie?
Convivir con dos de tus mejores amigas es a la vez divertido y espeluznante. Divertido porque nos lo pasamos pipa. Espeluznante porque en cualquier momento podemos empezar una batalla campal de la que no se libre ni Culo.

Delipenda, Cloe y yo nos conocemos desde hace muchísimo tiempo. De hecho, es curioso, pero Delipenda y yo nacimos en la misma habitación. No es raro teniendo en cuenta de que las tres provenimos del mismo pueblo y la verdad es que allí no vive mucha gente. La población de toda Navarra es 6 veces menor a la de la Ciudad de Barcelona. Así que no: no es que el mundo sea un pañuelo, es que nacimos en su Culo (y esta vez sin hacer referencia a mi gato).

Tras años de caminos distintos en universidades distintas y con carreras distintas, Cloe y yo decidimos mudarnos a Barcelona, donde ya vivía Delipenda. Fuimos a vivir con un gayer muy majo que tenía un novio loco pero yo aun no tenia trabajo, así que no podía tener gato.

Cuando era pequeña e iba a casa de mi abuela al pueblo siempre jugaba con gatos. Año tras año escribía una escueta carta a los reyes magos:

Queridos reyes magos,
Para este año quiero un gato o un hermanito.
Espero que estéis bien dada la situación en el Asia Occidental.
Atentamente,
Aeris

Mi madre no quería ni oír hablar del primer asunto, mi padre del segundo. Bastante tenía ya con una hija que se despertaba a las 7 de la mañana a calcar dibujos de
Dragon Ball.

Un día traje un gato pequeñito y mi madre dijo que sacara de casa a esa bestia asquerosa, mientras corría a meterse en la cocina en medio de un ataque de histeria. Aquellas Navidades me regalaron un gato de peluche. Mis padres siempre han tenido un sentido del humor muy especial. A los 16 años pedí una moto. En navidades, debajo del árbol y sin ser yo ya una niña (ni creer en los reyes magos para el que le quede alguna duda) me dejaron una moto de juguete y plástico.
Touche.

Hartos de que año tras año enviara la misma carta me regalaron dos peces de colores con los que pretendían paliar mi sufrimiento mascotil. A la mañana siguiente aparecieron muertos. Uno se había comido al otro y el otro se había muerto de empacho. Recuerdo que con 7 años y en pleno trauma juré que un día tendría un gato, dijera lo que dijera mi madre.

Y eso nos devuelve al momento en el que empecé a trabajar y Delipenda, Cloe y yo terminamos viviendo juntas en Barcelona. Antes de la mudanza, Sirena me dio una buena noticia.
“Aeris, mi madre ha encontrado un gatito en la calle. Es muy bueno y sociable y juega un montón. ¿Quieres que te lo lleve?”. Respondí que si inmediatamente. ¡Al fin tendria un gatete! El único problema era que Delipenda era alérgica a casi todos los gatos y estaba a dos meses de vivir con ella.

Cuando nos lo trajeron me enamoré inmediatamente. Para el que no lo conozca diré que se parece a Fígaro, el gato de Pinocho. Para el que no conozca la peli de Pinocho diré que no tienen infancia. Delipenda vino a nuestro antiguo apartamento 15 días antes de la mudanza y se dio cuenta que podía soportar la alergia incluso viviendo con el gato en 45 metros cuadrados. El nuevo piso tenía 80 más un patio cubierto enorme donde instálanos a Culo, que aun no tenía nombre.

Sirena lo quería llamar Calcetines, porque es negro y tiene las patas blancas pero Cloe y yo no cometeríamos semejante injusticia a un pobre animal. A mi me gustaba Ninja o Panda. Viendo Muchachada Nui, Cloe dijo que deberíamos llamarle Ojete. Sirena nos contó que los gatos solo entienden dos sílabas así que Ojete no podía ser. Justo después de aquella interesante observación, Delipenda salio en pelotas de la ducha y Sirena empezó a chillar Culo, Culo, Culoooooo.

Cloe y yo reímos. Delipenda puso los ojos en blanco… “¡Es un nombre horrible para un gato!” Sirena opinaba igual pero ya era demasiado tarde… Mi gato se llamaba Culo.

2 comentarios:

  1. como reacción lógica he de decir que, si, culo es un nombre feo, pero DELIPENDA, como nombre en clave, no es un nombre, es una putada!!!

    sirena

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  2. Perdona pero Delipenda es una mezcla de Deliciosa y Estupenda. Se lo inventó la susodicha Delipenda cuando era pequeña, de ahi el nombre en clave.

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