Esta mañana tenia cita para ver una casa. No estaba lejos del centro pero había que dar una vuelta muy tonta con la linea amarilla o hacer tres transbordos. Opté por la vuelta muy tonta ya que hace poco me compre la Psp con el Final Fantasy VII Crisis Core y cualquier momento es bueno para hacer una misión (la felicidad en la palma de la mano). Llegué un poco antes de la hora, pero los agentes inmobiliarios suelen ser bastante puntuales así que opté por confiar en mi suerte. Tres cuartos de hora después tres personas mas esperaban en la puerta de la agencia sin que el agente diera señales de existencia. Dos horas perdidas para nada.
Me fui a la escuela a enseñarle al jefe de estudios los avances en mis trabajos y a esperar a Cloe. Cloe no apareció. La semana anterior un chato me había regalado unas calabazas. Tres plantones seguidos en menos de 4 días. Preocupante.
Entonces me puse a pensar en las veces que yo misma había pasado de ir a algún sitio ante la perspectiva de una tarde aburrida o simplemente de salir de la cama un frío domingo de resaca y la repercusión que abría tenido en la persona afectada: ira. Fue reflexionando sobre el tema con un nuevo colega que terminé llegando a Séneca y su teoría sobre la ira.
Según este hombrecillo tan listo con barba, nos creamos una serie de expectativas con la gente que al no verse correspondidas, nos hacen cabrearnos hasta límites insospechados. “La ira ciega al individuo y se manifiestan en él comportamientos fuera de lo común que no atienden a razones. La ira no surge, sino que sobresale.”
Me fui a la escuela a enseñarle al jefe de estudios los avances en mis trabajos y a esperar a Cloe. Cloe no apareció. La semana anterior un chato me había regalado unas calabazas. Tres plantones seguidos en menos de 4 días. Preocupante.
Entonces me puse a pensar en las veces que yo misma había pasado de ir a algún sitio ante la perspectiva de una tarde aburrida o simplemente de salir de la cama un frío domingo de resaca y la repercusión que abría tenido en la persona afectada: ira. Fue reflexionando sobre el tema con un nuevo colega que terminé llegando a Séneca y su teoría sobre la ira.
Según este hombrecillo tan listo con barba, nos creamos una serie de expectativas con la gente que al no verse correspondidas, nos hacen cabrearnos hasta límites insospechados. “La ira ciega al individuo y se manifiestan en él comportamientos fuera de lo común que no atienden a razones. La ira no surge, sino que sobresale.”
“La ira es fugaz, la razón perdura.” Ya en varias ocasiones me he enfadado considerablemente, me he intentado calmar y he terminado perdonando a la otra persona. Pero es que hay gente que estira la cuerda tanto, que por muy razonable y recto que quieras ser la cólera termina palpándose en el ambiente. ¿Que hacer entonces, cuando te has quedado sin mejillas y con cara de gilipollas pensando en lo inocente que puedes llegar a ser?
Séneca me diría seguramente hablaría sobre las expectativas creadas hacia esa persona y que la culpa es mía por creer en ellas. Delipenda me diría que soy una reprimida y que pegue cuatro gritos y fuera. Y yo que vivo en un mundo donde la gente es buena y no hace daño a los demás queriendo me niego a esperar el mínimo. Es demasiado triste.
Finlandesa, que si que es toda una filosofa, me dijo una vez: Aeris, el pez que te quiera comer tendrá siempre la boca abierta. La frase en su día me hizo mucha gracia pero es una verdad como un templo. Si un agente te da plantón, es que esa casa esta seguramente vendida. Si una amiga no aparece, es que no se lo pasa tan bien contigo como dice. Y si un chato no tiene la boca abierta, la razón es simplemente, que no te quiere comer. Y ya te puedes enfadar todo lo que quieras.
Séneca me diría seguramente hablaría sobre las expectativas creadas hacia esa persona y que la culpa es mía por creer en ellas. Delipenda me diría que soy una reprimida y que pegue cuatro gritos y fuera. Y yo que vivo en un mundo donde la gente es buena y no hace daño a los demás queriendo me niego a esperar el mínimo. Es demasiado triste.
Finlandesa, que si que es toda una filosofa, me dijo una vez: Aeris, el pez que te quiera comer tendrá siempre la boca abierta. La frase en su día me hizo mucha gracia pero es una verdad como un templo. Si un agente te da plantón, es que esa casa esta seguramente vendida. Si una amiga no aparece, es que no se lo pasa tan bien contigo como dice. Y si un chato no tiene la boca abierta, la razón es simplemente, que no te quiere comer. Y ya te puedes enfadar todo lo que quieras.

Mi reaccion lógica: molan tus textos. Aunque me queda la duda ¿quien es Finlandesa?
ResponderEliminarAh otra reaccion, esta vez fisiológica: e!l fondo negro me marea!
Albert
Finlandesa vive en Filandia XD Aunque espero que pronto se vuelva para España y con suerte para Barcelona.
ResponderEliminarTomate una Biodramina y espera que tenga un poco de tiempo para cambiar el diseño. Gracias por pasarte, Albert.
¡También me gustan tus textos!
ResponderEliminarEl Fondo negro, es otro aliciente de este sitio para mi, pues me expresa algo. Algo, que comparto...
Quizá, esté dándole sentido artístico, a algo accidental... pero los colores que usas, me provocan un sentimiento que acompaña mi lectura, condicionandola; y formando parte de ella.
Mi intención, era pedir que no cambiaras los colores, pero veo que seria absurdo.
De momento creo entender un mensaje artístico que me atrae y, es por eso, que no quiero que lo cambies. Pero no tiene sentido...
Siendo la artista que creo, solo los cambiarás cuando formen parte, de aquello que transmites. Y, sin duda, será interesante (y quizá de agradecer, por parte de los mareados crónicos, y demás discapacitados).
Como proyecto de artista tengo que decir que el negro mola. Como diseñadora grafica en funciones tengo que decir que si que es cierto que marea ^^.
ResponderEliminarAl final lo cambie por un "casi negro". Si resulta que hay mas mareados cornicos y demas descapacitados a los que les da por leer las chorradas que escribo sacare a votacion el color del fondo.
Este es un pais libre XD
Primer, aqui esto no pasa. Segundo: Esto es la nueva exclavitud. Trabajar a cambio de comida o trabajar a cambio de experiencia laboral es practicamente lo mismo.Lo importante es que los Correas y los Bigotes de España se llenen bien las arcas y sigan tomandonos el pelo por que SIEMPRE habra gente que pese a todo les vote y se perpetue el circulo vicioso, porque España es muy viciosa.
ResponderEliminarAl mundo de falta un hervor pero a España mucho sentido comun.