lunes, 26 de octubre de 2009

Los frutarianos.

Llega un momento en la vida de toda Moderna en la que se plantea el hacerse vegetariana. Sobre todo si tiene un gato adorable con un nombre genial. Como mi curiosidad no tiene límites y me encanta escribir sobre chorradas decidí dedicarle esta columna a la especie más rara de vegetarianos: los frutarianos. Ya de por si el nombre promete.

De la Wikipedia:

El frugivorismo o frutarianismo es un régimen alimentario vegano cuyo principio básico es la alimentación a base de frutas. Las definiciones que los frugívoros (o frutarianos) dan de la fruta, varían, ya que algunos sólo consideran alimentos adecuados los frutos carnosos (manzanas, naranjas, etc.), mientras que otros incluyen también los frutos secos, e incluso otros alimentos que botánicamente no son frutos secos, como la nuez. Algunos frugívoros se consideran como tales pese a no seguir esta dieta de forma estricta.

En otras palabras, exactamente las de Sirena:

Los frutarianos solo comen lo que se haya caído al suelo. Lo contrario es asesinar a la planta. Vamos, que te puedes comer una manzana que se ha caído al suelo porque el árbol sobrevive, pero no una zanahoria, ya que no volverá a existir.

Vale que una persona en la vida se plantee hacerse vegetariana. Al fin y al cabo, le agradan los animalicos, no le gusta mucho comer carne ni pescado y mola decirlo delante de los colegas. Ser vegetariano es moralmente más que aceptable y socialmente de la New Age.

¿Pero que lleva a un ser humano, en pleno uso de sus facultades psicológicas a comer solo lo que se desprenda de una planta?

Me encantaría conocer a un frutariano para preguntárselo. Yo no conozco ninguno, y eso que la lista de gente extraña que se me arrima aumenta diariamente. Me figuro que si tienen una entrada en la Wikipedia deben de existir unos cuantos, aunque estén fumando porros en su granja de Wisconsin. La marihuana no muere al cortarle las hojas así que les esta permitido fumarla, esa seria una buena explicación a la pregunta anteriormente planteada.

Pero atención amigos porque las clases raras de vegetarianos no acaban ahí:

Ovo lacto vegetarianismo: los practicantes de esta corriente consumen huevos y productos lácteos, pero no carne ni peces. Estos son los normales, la mayoría, los mundialmente conocidos vegetarianos. No se si los Erasmus que se alimentan solo de pasta y tomate se considerarían también ovo-lacto-vegetarianos.

Lacto vegetarianismo: son los vegetarianos que no consumen carnes o huevos, pero sí consumen productos lácteos.

Ovo vegetarianismo: quienes practican esta tendencia son aquellos que no comen carnes o productos lácteos, pero sí huevos.

Api vegetarianismo: son quienes consumen miel.

El prefijo api- también puede ser empleado en las demás definiciones, por ejemplo: api-ovo-lacto vegetarianismo, api-ovo vegetarianismo, api-lacto vegetarianismo. Vamos que según que prefijo le pongas puedes ser una cosa y otra. Por ejemplo, si comes kiwis, miel, huevos y leche eres kiwi-api-ovo-vegetariano y así hasta la eternidad. Los omnívoros como comemos de todo tenemos que evitar el uso de este recurso porque la palabra terminaría siendo tan larga que se perdería el sentido general de la frase.

Vegetarianos estrictos: son aquellos que no consumen ningún alimento de origen animal, rechazando por tanto el consumo de huevos, lácteos y miel.

Dentro de esta variedad entran los practicantes del veganismo (del inglés vegan), los cuales también evitan el uso de productos de origen animal en el resto de ámbitos de su vida, como el cuero, la lana, la lanolina, la seda... Estos son a los que les gustan mucho los animalicos y no les quieren hacer daño.

Crudívoros: son aquéllos que siguen una alimentación vegetariana en la que se consumen productos crudos, o ligeramente tibios, que no han sido calentados por encima de 46,7 °C (116 °F), y nunca cocidos. Algunos de los de este tipo son los frutarianos, gente muy especial (¿excéntrica?).

Crudiveganismo: es la doctrina y/o la práctica de la alimentación que es simultáneamente “cruda” y “vegana”. Dios los cría y ellos se juntan.

Hasta aquí el fascinante mundo de los vegetarianos. Yo como veo que el tema es demasiado complicado y veo que no puedo ni cocerme las alubias creo que paso de hacerme frutariana. ¡Viva el pollo con patatas!

lunes, 19 de octubre de 2009

La excusa de moda.

En la columna de esta semana me gustaría citar un tema que lleva preocupándome seriamente un par de años. Primero por terminar la carrera y tener que vérmelas con el espinoso asunto de la búsqueda de empleo y después por observar con preocupación desde el cómodo sofá de mi oficina como muchos de mis amigos perdían sus trabajos (o no los encontraban, en su defecto).

La crisis la tenemos hasta en la sopa. Pero lo que viene pasando desde hace mas o menos un año es ya para mear y no echar gota. Pueden contarme todas las milongas que quieran sobre la bajada del consumo y la falta de producción y blablablabla Hemos escuchado todas las excusas posibles. Yo por mi parte, lo único que estoy viendo es que los sueldos y las condiciones laborables están tocando fondo (si es que hay de eso) y que al final a los que nos toca pagar el pato es a los currelas, como siempre.

Delipenda es una de las personas más trabajadoras que conozco. Hace poco cambió de trabajo porque encontró una mejor oportunidad. En el nuevo curro resultó que a pesar de estar muy contentos con su rendimiento, la empresa no podía contratar un formador para terminar su etapa de prueba y la echaron. Al haber renunciado voluntariamente al primer trabajo, Delipenda no podía optar a paro así que tuvo que aceptar un trabajo de fin de semana con el que merman cada vez más sus ahorros.

- Nosotras mas o menos estamos bien, a pesar de no cobrar todo lo que merecemos - Me dijo un dia.- Pero a una pobre señora de mi trabajo que tiene 5 hijos y es viuda le han quitado a los dos pequeños porque no le da para pagar el colegio.

En ese momento fue cuando decidí escribir esta entrada. ¡Ya no solo están embargando casas sino que como te descuiden hasta te embargan hasta los hijos! Espero que mi jefe no decida echarme a ver si me voy a quedar sin mi Culo.

Mi amiga RottenChoch, otra de mis habituales en Barcelona, va por su segundo año de prácticas de periodismo. Por lo que me ha contado, hay como 10 o 12 personas en su empresa trabajando. De toda esa gente solo cobran dos. Ella ya me comentaba que a tontería de las prácticas en periodismo llevaba cebándose con los universitarios desde antes de la crisis. De tener que hacer 6 meses de prácticas han pasado a “¿año y medio trabajando? Ah, es que no pensábamos contratar a nadie en plantilla pero si quieres te metemos de prácticas.”

En el campo del diseño gráfico la cosa está muy malita también. Cada vez que me llega un email diciendo “Aeris, hay nuevas ofertas de trabajo para ti” lo abro en seguida a ver que se me puede ofertar el mercado laboral. Los sueldos del año pasado a este han bajado por lo menos un 20%, sin contar que la mayoría de las ofertas son de las benditas prácticas. Cuando una oferta es lo suficientemente buena como para inscribirse, descubres con asombro como otros 437 pringaos han tenido la misma idea que tu.

Por esta y otras razones decidí montar una empresilla con mi gran amigo Seth. Cada uno tiene su trabajo y vamos montando lo que podemos en nuestro free time. ¿Que llega el dia en que tenemos demasiado trabajo? ¡¡¡No pasa nada!!! Siempre podemos contratar a chorrocientos becarios para que nos hagan el trabajo duro. Los podríamos meter también en un cuarto lleno de chinos y ya nos forramos vendiendo diseño Web y zapatillas Nike.

Uno de los problemas es que aunque tu no estés dispuesto a trabajar cobrando 0€ da igual, porque alguien detrás de ti está como loco por engordar las páginas de su Curriculum. ¡Negaos jóvenes de hoy! Dicen muchos. Y tal vez nosotros que somos hijos de papi y mami, que nos han pagado las carreras y las Erasmus podríamos hacerlo. Pero la madre viuda con cinco bocas que alimentar tiene que trabajar dia si dia también si o si. Le paguen lo que le paguen.

¿Un problema de los trabajadores? ¿De la crisis? ¿De la falta de consumo? ¿De la caída del precio de la vivienda? La economía tiene seguramente mucho que ver pero el dinero lo mueven las personas. Son las personas las que fijan el sueldo mínimo. Son las personas las que contratan, despiden, alquilan, compran y venden.

Digámosle a un empresario X, que cobra más o menos unos 4000 euros al mes (o al menos eso es lo que declara, dejémoslo ahí) que reparta parte de su sueldo a sus dos becados para que paguen el alquiler. Si total con 3000 euros una persona puede vivir perfectamente. Seguramente se eche las manos a la cabeza, te pregunte como demonios va a pagar así su Audi A4 (o el coche que mole mas ese año) y te eche de ahí por rojo, comunista y vete tu a saber cuantas cosas mas.

No digo que haya que cambiar de sistema político ni trato de judgar la moral de nadie. Tenemos un sistema. Mas o menos funciona (en este país, ya que esta claro que en el resto del mundo no). La mayoría de nosotros tenemos un techo sobre nuestras cabezas, comida, bebida (oh si) y hasta conexión a Internet. Pero esta claro que tiene fallos. Y muchos.

A mi parecer estamos en crisis porque este país y el mundo en general esta lleno de mala gente que necesita tener mucho para sentirse persona. ¿Que me van a contar a mi de las Hipotecas de Estados Unidos o de la bolsa o de los créditos? Pues habrá gente que se cree todo lo que le dicen, pero a mi me tiene que contratar una persona y no le da la gana. La crisis, dice. La excusa de moda.

martes, 13 de octubre de 2009

El pez que te quiera comer tendrá siempre la boca abierta.

Esta mañana tenia cita para ver una casa. No estaba lejos del centro pero había que dar una vuelta muy tonta con la linea amarilla o hacer tres transbordos. Opté por la vuelta muy tonta ya que hace poco me compre la Psp con el Final Fantasy VII Crisis Core y cualquier momento es bueno para hacer una misión (la felicidad en la palma de la mano). Llegué un poco antes de la hora, pero los agentes inmobiliarios suelen ser bastante puntuales así que opté por confiar en mi suerte. Tres cuartos de hora después tres personas mas esperaban en la puerta de la agencia sin que el agente diera señales de existencia. Dos horas perdidas para nada.

Me fui a la escuela a enseñarle al jefe de estudios los avances en mis trabajos y a esperar a Cloe. Cloe no apareció. La semana anterior un chato me había regalado unas calabazas. Tres plantones seguidos en menos de 4 días. Preocupante.

Entonces me puse a pensar en las veces que yo misma había pasado de ir a algún sitio ante la perspectiva de una tarde aburrida o simplemente de salir de la cama un frío domingo de resaca y la repercusión que abría tenido en la persona afectada: ira. Fue reflexionando sobre el tema con un nuevo colega que terminé llegando a
Séneca y su teoría sobre la ira.

Según este hombrecillo tan listo con barba, nos creamos una serie de expectativas con la gente que al no verse correspondidas, nos hacen cabrearnos hasta límites insospechados. “La ira ciega al individuo y se manifiestan en él comportamientos fuera de lo común que no atienden a razones. La ira no surge, sino que sobresale.”

“La ira es fugaz, la razón perdura.” Ya en varias ocasiones me he enfadado considerablemente, me he intentado calmar y he terminado perdonando a la otra persona. Pero es que hay gente que estira la cuerda tanto, que por muy razonable y recto que quieras ser la cólera termina palpándose en el ambiente. ¿Que hacer entonces, cuando te has quedado sin mejillas y con cara de gilipollas pensando en lo inocente que puedes llegar a ser?

Séneca me diría seguramente hablaría sobre las expectativas creadas hacia esa persona y que la culpa es mía por creer en ellas. Delipenda me diría que soy una reprimida y que pegue cuatro gritos y fuera. Y yo que vivo en un mundo donde la gente es buena y no hace daño a los demás queriendo me niego a esperar el mínimo. Es demasiado triste.

Finlandesa, que si que es toda una filosofa, me dijo una vez: Aeris, el pez que te quiera comer tendrá siempre la boca abierta. La frase en su día me hizo mucha gracia pero es una verdad como un templo. Si un agente te da plantón, es que esa casa esta seguramente vendida. Si una amiga no aparece, es que no se lo pasa tan bien contigo como dice. Y si un chato no tiene la boca abierta, la razón es simplemente, que no te quiere comer. Y ya te puedes enfadar todo lo que quieras.

lunes, 5 de octubre de 2009

La Gran Aventura Inmobiliaria...

… o como comprar un piso y no morir en el intento.

Como suele ocurrir en la vida de una servidora, todo sale al revés del mundo, ya sea para bien o para mal. En esta época de crisis y paro, esta estudiante de Bellas Artes es fija y ocurre que tiene más trabajo que nunca, aunque solo sea porque nunca trabajó (currar los veranos poniendo
una copa para ti y otra para mi no cuenta. Básicamente porque me lo pasaba pipa, aunque la pasta me diera para pagarme los San Fermines). Vivir como una Estudiante tiene sus ventajas, una de ellas es el ahorro. No tengo ni pajolera idea de bancos pero mi madre si y dice que hay que invertir porque con los dineros en la Caja de Ahorros no te dan nada. Y lo que diga mi madre, que es una mujer muy sabia, va a misa.

Es una ocasión singular la de que el precio de la vivienda este devaluado, que no hay que dejar escapar para escapar del alquiler, en un momento dado (no es que me molen los pareados, es que hace poco vi
Hoy No me Puedo Levantar y me apetecía homenajear a Mecano). Total, que como el precio del suelo está por los suelos decidí comprarme un pisico para mi solita en vez de tener que andar alquilándolo.

Ahora que el comprador tiene la sartén por el mango las inmobiliarias no paran de llamarte si huelen a hipoteca factible para ofrecerte una o otra opción. Mi consejo numero uno es: comenzad por fijaos un precio. He aquí mí consejo numero dos: aseguraos cuando os llamen de que las características de lo que vais a visitar son exactamente las que queréis.
¿Por qué? Se preguntará el lector ávido de información. Pues porque sino perderéis el tiempo de la manera mas tonta. Enumeremos una serie de traducciones que se pueden dar si hacéis caso de lo que os digan los agentes inmobiliarios:

“Tiene tres habitaciones.” Puede, en efecto, ser un piso de tres dormitorios. Claro que una, dos, o incluso las tres pueden no tener ventanas, dar al cuarto de la lavadora y/o medir 6 metros cuadrados. He ahí la importancia de especificar las condiciones de las mismas.

“Está para entrar a vivir.”
Otra cosa es que un ser humano pudiera vivir en él. Tal vez un habitante de Mordor lo encontrara confortable. Si os dicen: “está de origen, pero muy bien conservado”, significa básicamente que tenéis que derruir el edificio entero ya que se construyó en el 1000 A.C. y lo han declarado al fin en ruinas.

“Es muy acogedor.”
Es enano.

“Esta bien distribuido.” Es enano.

“Tiene una terraza enorme.” La terraza, en efecto, es bastante grande. El piso es enano.

“Lo dejan amueblado.” Ya podéis ir corriendo a Ikea.

“Es un piso de 3 habitaciones dobles, reformado, con terraza, amueblado para entrar a vivir, de 80 metros cuadrados, con mucha luz y que cuadra con su presupuesto y todas las características que requiere.” Es un quinto sin ascensor y para subir esas escaleras deberías estar tan en forma como Usain Bolt (como mola Jamaica).

Así mismo, hay otra serie de frases características de los agentes inmobiliarios tales como:

“Debería comprar ahora mismo porque los pisos no van a bajar mas.” Los pisos van a seguir bajando hasta final de año, eso lo sabe cualquier analista. Y dudo mucho que suban hasta que no se haya terminado la crisis.

“Ayer mismo venia un articulo en el periódico (que curiosamente ahora no encuentro) en el que decía que los pisos habían subido un 5%.” Si usted lo dice…

“Nosotros no hemos notado la crisis. Esta misma semana hemos vendido cinco pisos.” ¿Por eso me llama desesperado cinco veces al dia?

Lo mejor es intentar contactar con un vendedor particular, pero lamentablemente es una especie que escasea pues los principales portales de venta inmobiliaria de Internet y los periódicos en general están tomados por las agencias. Si como yo estáis buscando un chollo, tenéis que tener en cuenta que una persona desesperada por vender seguramente va a acudir a una agencia, aunque le salga más caro. Cosas de la crisis.

En una de estas visitas conocí a una Señora muy maja que tiene una agencia cerca de mi actual vivienda. Me enseñó el que hasta el momento es el mejor piso que he visto, y con mucha diferencia. Solo tenía dos cosas malas: la ausencia de terraza en la que organizar cenas en las noches de verano y que se me escapaba ligeramente de precio. Antes de citar la conversación que tuvimos tengo que decir que fue delante de mis progenitores y en el piso de la propia señora, que nos había querido enseñar por estar muy cerca de aquel que yo pretendía comprar.

- Mire, Señora. Ese es el piso que yo quiero, pero se me escapa un poco de precio.

- ¡Pero mujer! Puedes alquilar dos habitaciones y cubrir la hipoteca.

- Es que no quiero pedirle al banco tanto dinero. Mire todas esas familias que están teniendo que vender sus propiedades. Es que yo creo que vivir por encima de las posibilidades de uno es lo peor que se puede hacer en la vida…

- ¿Cuántos años tienes?-
Me preguntó acto seguido con semblante serio. En aquel momento yo pensé que tras responderle con mi corta edad se decidiría por darme una lección de Señora mayor y, por supuesto, más experimentada.

- 24.

Me miró de arriba abajo e hizo una pausa dramática, tras lo que añadió:

- Pues te voy a presentar a mi hijo.

Acto seguido me enseñó hasta las fotos de la Comunión de su chaval. Apuntó también que era alto (dato a tener bastante en cuenta), que tenia 26 años, un ático en Fabra i Puig, una moto y un coche. Mi madre intentó como pudo contener las carcajadas. Mi padre directamente se descojonaba. Tras decirle que su retoño no estaba nada mal me despedí de la señora y del piso de mis sueños.

Y esto me lleva al final de la
Gran Aventura Inmobiliaria. Aun no tengo piso, aunque sigo buscándolo en mis ratos libres. La verdad es que no tengo ninguna prisa por comprarlo así que voy con la calma desechando casi todas las opciones que se cruzan en mi camino. Ofreciendo por los apartamentos que me interesan un 10% menos de su valor. Creo que el del Tecnocasa va a empezar a hacerme vudú.