lunes, 30 de noviembre de 2009

La maldición del mes.

En estos dos años de soltería me he visto sometida a un bucle sin sentido que podría resumir en plan comedia romántica:
Semana 1: Chica conoce chico.
Semana 2: Chico trata a chica como una princesa.
Semana 3: Chico deja de tratar a chica como una princesa.
Semana 4: Chica se pregunta porque chico ya no la trata como una princesa.

El final varía según el chato en cuestión. Veamos algunas opciones:

Chica se marcha a su pueblo para repensárselo y Chico se enfada.
Chica deja de insistir y chico pasa de todo.
Chico le pregunta a Chica ¿Qué piensas tú de lo nuestro? Y Chica flipa en colores y sale corriendo despavorida.
Chica se lía con otro.
Chica le dice a chico (no sin un tremendo esfuerzo por vencer su timidez) que le gustaría pasar mas tiempo con el y Chico sale corriendo despavorido.

En el 88% de los casos el final del bucle viene precedido por algún tipo de conversación chunga tipo la del “síndrome del hombre moderno”, ya sea por parte femenina o por parte masculina.

¿Como evitar un final anunciado?
El pez que te quiera comer tendrá siempre la boca abierta, así que si la emoción empieza a desfallecer has de saber que vais a dejar de liaros. Según mi filosofía vital: lo que ha de ser, será; por lo tanto es un poco inútil luchar contra el destino. Por otro lado, puedes obtener un par de semanas mas evitando los siguientes temas:
 

Exclusividad: Si anda con otra mejor que no lo sepas, y lo mismo al revés. Puedes evitar cantidad de situaciones incomodas si pasas de este tema. De todas maneras si de verdad le apetece liarse contigo evitara cagarla así que ¿Por qué comerte la oya? Si lo que quieres es cortar por lo sano siempre puedes decirle: “Si te enrollas con alguien mas preferiría saberlo.” No falla.

Definiciones en general: No sabes lo que quieres ni el seguramente tampoco, así que evita formular preguntas a las que ni tú tienes respuesta.

Ex: No hables de ellos y todo ira bien, tanto si han sido unos cielos como si han sido unos capullos.

Palabras tabú (por las que hasta el mas valiente se agobia): Amor, novia, vivir juntos, matrimonio, hijos, hipoteca, etc…

Al lector enamorado todo esto le puede parecer una inmensa chorrada. Pues bien: lo es. Eso si, el que este dentro del juego seguramente lo comprenda perfectamente.

¿Y si eres tú la que quiere dejar el lío? 

Me gustaría que fuéramos amigos. Todo un clásico de los tópicos, aunque en ocasiones sea la pura verdad. Si lo que dices es cierto, tal vez pierdas un royo pero ganes un amigo. Si no es así que sepas que esta muy mal mentir.


No estoy preparada para una relación. Seguramente el te comente que quiere seguir teniendo sexo contigo pero siempre puedes recurrir al “contigo no, bicho”.

Me voy a Nueva Zelanda a estudiar los Pingüinos de Fiordland. Está demostrado que si eres de Bellas Artes esta excusa no cuela así que ten cuidado, documenta tu coartada en Google y no te pases de creativo.


Desaparecer de la faz de la tierra: no contestar mensajes, dar largas y pasar de todo. Muchos pueden pensar que es la manera más fácil de afrontar las situaciones. Pues bien: lo es. Pero si tienes un mínimo de sentido común y decencia como individuo avisaras a esa persona de que no hay mas que rascar en vez de tele-trasportarte a otra dimensión. Si el elemento es excesivamente pesado, aburrido o incluso rencoroso, esta opción por otra parte es la más plausible.

¿Por qué un mes?
La explicación es bastante sencilla: en un mes has comenzado a conocer oficialmente a una persona. En un mes puedes decidir si te gusta o no, y si te apetece seguir quedando o no. En ocasiones son ellos los que pasan, en ocasiones son ellas las que pasan.
Yo quiero pensar que no es culpa de nadie. Al fin y al cabo, en ciudades como Barcelona el mercado es tan amplio y con tantas opciones que es imposible no sentirse tentado. Cada uno lleva su vida y su rollo, y hacer que ambos confluyan es prácticamente imposible.

¿Cómo superarlo si te gusta de verdad? 

Chocolate, películas dramáticas y autocompasión. Si te mola seguir el cliché femenino allá tú. Yo siempre he pensado que se te ponga el pandero en plan buque insignia y vayas todo el dia con cara de Culo es contraproducente, pero sobre gustos no hay nada escrito.


Un clavo saca a otro clavo. También pienso que es mentira podrida. Si te has pillado nena, la has cagado; y eso no se te va a pasar enrollándote con Fulanito, que siempre ha ido detrás tuya y nunca le has hecho ni caso. El sexo por venganza es de las peores cosas que hay en este mundo.


Salir de fiesta. Depílate, dúchate, píntate como una puerta, bébete dos litros de kalimotxo y sal a comerte Barcelona. Normalmente después de una noche de desfase con tus amigas no recordaras ni como se llamaba. Y lo mejor de todo es que tendrás dos o tres teléfonos móviles nuevos en la chorvo-agenda para que vuelvas a la pescadilla que se muerde la cola.

¿Hay manera de acabar con la maldición?
Si. Como seguramente veras a tu alrededor, existen parejas felices que llevan años juntos y están fet
én. Es una especie en peligro de extinción pero hay muchas excepciones que confirman la regla. Claro que el índice de divorcios aumenta año a año pero ¿Quiénes somos nosotros para no creer en el amor verdadero? El positivismo es una forma de vida. Si quieres algo mas en tu vida que rolletes vas a tener que seguir jugando y arriesgándote.

Si lo que te mola es estar en el juego ¡Enhorabuena! Las chicas lo tienen, siempre bajo mi humilde punto de vista, un poco más fácil. Los chicos suelen tener que currárselo mas para mojar el churro, siempre dependiendo de lo buenos que estén.

En cualquier caso, Hakuna Matata. Las relaciones entre personas son siempre complicadas, imagínate entre personas que no se conocen mucho y si a eso le añades un componente sexual. Si te portas como una señora o señor, la sangre no tiene porque llegar al río. Vive y deja vivir.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Intro: El séptimo viaje




La ciudad estaba en ruinas, en vacíos y silenciosos bloques de escombros que trataban a duras penas de dibujar su contorno. La niebla cubría las zonas mas altas de los rascacielos reflejando las pocas luces parpadeantes que aun quedaban. El agua caía, aunque yo no sabia de donde. Su rumor retumbaba en mi cabeza como un martillo, anulando mis sentidos.

Sentí la sed. Necesitaba encontrarla, como fuera.

Caminé hacia el norte y bordee uno de los edificios derrumbados. El sonido era cada vez más fuerte, me envolvía. La sed me cegaba y ralentizaba mis movimientos, pero yo seguía aquel rumor constante, que me llamaba.
Al fin la noté, estaba helada. Bebí con ansiedad mientras mi cuerpo se sumergía. Mis pies se entumecieron, el frío atenazaba mis piernas: cruel y despiadado me estaba llevando al fondo. Traté de respirar, pero a mí alrededor todo era azul y me precipitaba hacia un abismo congelado.
Cuando pensé que moriría allí, una mano me agarro del pelo y tiró de mí hacia fuera. Traté de respirar una vez más, pero tragué agua. En el momento en que sentí llegar a la superficie tosí con toda la fuerza y el poco aire que quedaba en mis pulmones.

- Tienes suerte.- Dijo.- Eres el primero que sobrevive.

lunes, 16 de noviembre de 2009

lunes, 9 de noviembre de 2009

¡Sin matrimonio, nada!

El año pasado me lo pidieron como 10 veces, ninguna especial ya que no acepto ofertas después de una cena que yo misma he preparado. La gente emancipada se impresiona culinariamente por menos de nada. Yo que he sido una moderna desde tiempos inmemoriales opino que es mejor eso de vivir en el pecado, más que nada por eso de pecar, pero aun estamos jóvenes para tales menesteres. Los treinta ni siquiera se atisban aun en la lejanía.

En ese mismo año, en el que termine de volverme loca, seguramente por el stress o tal vez porque tocaba, tuve piedras en el riñón. Dejare a parte las historias sobre la sanidad catalana y dos ambulancieros de muy buen ver (eso será otro capitulo) para volver a la etapa actual.

Un precioso día de otoño, en el que gracias al calentamiento global gozábamos de un radiante sol, nos sentamos Delipenda, Cloe y yo en el salón a desayunar. No suelo hablar con mis compañeras de piso antes de alimentarlas por las mañanas, ya que gastan muy mala leche recién levantadas y valoro mucho mi integridad física. No abro la boca hasta que no lo hacen ellas. Esta fue la primera frase que me soltó Delipenda aquella mañana. Sin sacarina, ni azúcar, ni edulcorante ninguno:

- Deberíamos hacernos pareja de hecho.

Que quede bien claro (sobretodo para los lectores altos, flacos y frikis) que soy heterosexual sin duda alguna y que Delipenda y yo no tenemos ningún tipo de relación sentimental. Simplemente nos conocemos desde que nacimos y vivimos juntas. Nada más. 0 boyers.

- ¿Me estás pidiendo matrimonio?

Cloe empezó a reírse a carcajadas y Delipenda esbozó esa media sonrisa que pone cuando le da vergüenza algo. Ella fue la que me acompañó al hospital cuando me dio el cólico y sabe que sufrí mucho. Lo único raro de la situación es que hacia meses de aquello y no venia a cuento. A algunas personas podría extrañarles este contexto, pero a Delipenda de repente le da por pensar en papeleos y cosas de esas cuando no se puede dormir (lo que ocurre prácticamente todas las noches) y nunca sabes con que te va a salir por las mañanas.

- No. No te estoy pidiendo matrimonio- Risita nerviosa.- Solo digo que con eso de las piedras en el riñón tal vez seria conveniente que una de las dos se hiciera pareja de hecho tuya. Así nos avisarían si te pasa algo.

- ¿Y después adoptamos a Cloe?

- ¡Lo digo en serio Aeris!

- No me voy a casar con nadie sin catarlo primero, así que ya sabes lo que toca.

Después de sacarle los colores a Delipenda con cuatro o cinco comentarios soeces más dejamos el tema por zanjado. Creo que a estas alturas todo el mundo sabrá hasta que punto odio la burocracia.

Un par de meses después, contemplaba al fin la posibilidad de comprarme un piso. 3 habitaciones dobles, salón, cocina y baño. Y una terraza comunitaria justo encima a la que salir a dibujar edificios. Pero eso, tristemente, supondría el fin de nuestra convivencia. Había pensado en emanciparme de amigas y vivir sola con Culo en nuestro nidito de amor.

A pesar de tener muy buena relación con ambas, la convivencia es en ocasiones tediosa. Como suele decir Delipenda, somos 3 hembras alfa en 85 metros cuadrados así que por algún lado tiene que salir la tensión. La tensión y los vasos que friego todas las mañanas. Y las luces que apaga Delipenda a mi paso. Y el cubo de la fregona que siempre recoge Cloe.

La cuestión es que era hora de abandonar nuestro nidito y echar a volar hacia otras barriadas más céntricas que la fría Horta. Pero como una siempre tiende a nadar y guardar la ropa un buen dia le dice a Delipenda:

- Tal vez podríais veníos a vivir conmigo. Es solo una suposición pero…

- ¡Sin matrimonio nada!

lunes, 2 de noviembre de 2009

Depresiones e inspiración.

Sirena y yo en el Jacuzzi del gimnasio. Después de dos horas de ejercicio y marujeo nos disponemos a relajarnos en la super bañera de burbujicas. La conversación, como siempre que no hablamos de hombres, se tiñe de surrealista.

- No se de que hablar esta semana en el Blog. – Digo.

- Mmmm.- Sirena calla unos segundos mientras se mece por el agua tibia.- Me siento como un cetáceo en un tanque. – Y después continúa con la conversación. - ¿Por qué no hablas de que en los jacuzzis nunca sabes si alguien se tira un pedo?

- Demasiado soez. Pero seguramente escriba algún guiño sobre ello.

Son las diez y pico de la noche. Tenemos los dedos arrugados de estar en el agua, pero no ganas de abandonarla.

- ¿Por qué no sabes que escribir? – Pregunta Sirena.

- Es que no estoy nada deprimida.

Sirena lo sabe. Ella es dibujante. Me cuenta de nuevo la historia de cuando estaba deprimida y escribió “el libro psicópata”. El libo psicópata es un cuaderno pequeño con collages y cuentos. Le llamo así porque está escrito con letra pequeña y absolutamente perfecta. La caligrafía de Sirena es cosa de locos. Me cuenta que solo se siente inspirada cuando está deprimida.

- Los escritores son gente depresiva por naturaleza.- Me dice.- Solo escribo si estoy plof. Si no lo estoy, hago cómics chorra sobre lo que es pasa a mis amigas.

- ¿Entonces no escribo mas?

- Metalízate de que solo escribirás mierdacas.

Pienso en mi vida y en las temporadas en las que todo va mal. Hay gente que engorda 8 kilos a base de comedias románticas y chocolate. Hay gente que lo esconde y pone buena cara. A mi me da por escribir.

La depre ya pasó. Ha quedado muy atrás la sensación de que el suelo se deshacía bajo mis pies. Los problemas que antes parecían un mundo ahora son hormigas, como cuando ves a la gente paseando por la calle desde un edificio muy alto. En este momento, aunque no todo funcione, al menos tiene sentido y parece real.

Pienso en lo que he escrito en este tiempo y en lo que me ha servido escribirlo. Me da pena que ya no salga como antes, pero en realidad me alegro mucho. Sobretodo por mí.

- Tienes dedos de abuela.- Me dice Sirena y yo sonrío. - ¿Salimos y vienes a cenar y a ver a Señor Sireno?

- Vale.

Cuando llego a casa Delipenda me ha traído pastel de chocolate. Culo está mimoso porque ha pasado el día solo y viene a jugar con nosotras. Se que Delipenda está pasando una mala temporada. Me pregunto si escribe. También me pregunto si algún día me dejara leer lo que escribe. Se cree que tiene secretos para mí pero creo que pocos me quedan por saber. Es lo que pasa cuando conoces a alguien desde hace tanto tiempo. No sabe que tengo un plan. Pero solo se lo puedo contar cuando llegue el momento.

Respondo un email de Gatet que me ha arrancado una sonrisa y me voy a la cama. Tres segundos después el último pensamiento del día antes de quedarme dormida: me la suda escribir mierdacas.