lunes, 2 de noviembre de 2009

Depresiones e inspiración.

Sirena y yo en el Jacuzzi del gimnasio. Después de dos horas de ejercicio y marujeo nos disponemos a relajarnos en la super bañera de burbujicas. La conversación, como siempre que no hablamos de hombres, se tiñe de surrealista.

- No se de que hablar esta semana en el Blog. – Digo.

- Mmmm.- Sirena calla unos segundos mientras se mece por el agua tibia.- Me siento como un cetáceo en un tanque. – Y después continúa con la conversación. - ¿Por qué no hablas de que en los jacuzzis nunca sabes si alguien se tira un pedo?

- Demasiado soez. Pero seguramente escriba algún guiño sobre ello.

Son las diez y pico de la noche. Tenemos los dedos arrugados de estar en el agua, pero no ganas de abandonarla.

- ¿Por qué no sabes que escribir? – Pregunta Sirena.

- Es que no estoy nada deprimida.

Sirena lo sabe. Ella es dibujante. Me cuenta de nuevo la historia de cuando estaba deprimida y escribió “el libro psicópata”. El libo psicópata es un cuaderno pequeño con collages y cuentos. Le llamo así porque está escrito con letra pequeña y absolutamente perfecta. La caligrafía de Sirena es cosa de locos. Me cuenta que solo se siente inspirada cuando está deprimida.

- Los escritores son gente depresiva por naturaleza.- Me dice.- Solo escribo si estoy plof. Si no lo estoy, hago cómics chorra sobre lo que es pasa a mis amigas.

- ¿Entonces no escribo mas?

- Metalízate de que solo escribirás mierdacas.

Pienso en mi vida y en las temporadas en las que todo va mal. Hay gente que engorda 8 kilos a base de comedias románticas y chocolate. Hay gente que lo esconde y pone buena cara. A mi me da por escribir.

La depre ya pasó. Ha quedado muy atrás la sensación de que el suelo se deshacía bajo mis pies. Los problemas que antes parecían un mundo ahora son hormigas, como cuando ves a la gente paseando por la calle desde un edificio muy alto. En este momento, aunque no todo funcione, al menos tiene sentido y parece real.

Pienso en lo que he escrito en este tiempo y en lo que me ha servido escribirlo. Me da pena que ya no salga como antes, pero en realidad me alegro mucho. Sobretodo por mí.

- Tienes dedos de abuela.- Me dice Sirena y yo sonrío. - ¿Salimos y vienes a cenar y a ver a Señor Sireno?

- Vale.

Cuando llego a casa Delipenda me ha traído pastel de chocolate. Culo está mimoso porque ha pasado el día solo y viene a jugar con nosotras. Se que Delipenda está pasando una mala temporada. Me pregunto si escribe. También me pregunto si algún día me dejara leer lo que escribe. Se cree que tiene secretos para mí pero creo que pocos me quedan por saber. Es lo que pasa cuando conoces a alguien desde hace tanto tiempo. No sabe que tengo un plan. Pero solo se lo puedo contar cuando llegue el momento.

Respondo un email de Gatet que me ha arrancado una sonrisa y me voy a la cama. Tres segundos después el último pensamiento del día antes de quedarme dormida: me la suda escribir mierdacas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

A continuación podrás introducir tu aportación lógica con toda la elocuencia de la que seas capaz. Te ruego utilices un lenguaje lo menos soez posible, que escribas correctamente y todo eso que dicen en el resto de Blogs que hay que hacer. Pero oyes, que si te da por faltar tu mismo… ¡Internet is Free!