… o como comprar un piso y no morir en el intento.
Como suele ocurrir en la vida de una servidora, todo sale al revés del mundo, ya sea para bien o para mal. En esta época de crisis y paro, esta estudiante de Bellas Artes es fija y ocurre que tiene más trabajo que nunca, aunque solo sea porque nunca trabajó (currar los veranos poniendo una copa para ti y otra para mi no cuenta. Básicamente porque me lo pasaba pipa, aunque la pasta me diera para pagarme los San Fermines). Vivir como una Estudiante tiene sus ventajas, una de ellas es el ahorro. No tengo ni pajolera idea de bancos pero mi madre si y dice que hay que invertir porque con los dineros en la Caja de Ahorros no te dan nada. Y lo que diga mi madre, que es una mujer muy sabia, va a misa.
Es una ocasión singular la de que el precio de la vivienda este devaluado, que no hay que dejar escapar para escapar del alquiler, en un momento dado (no es que me molen los pareados, es que hace poco vi Hoy No me Puedo Levantar y me apetecía homenajear a Mecano). Total, que como el precio del suelo está por los suelos decidí comprarme un pisico para mi solita en vez de tener que andar alquilándolo.
Ahora que el comprador tiene la sartén por el mango las inmobiliarias no paran de llamarte si huelen a hipoteca factible para ofrecerte una o otra opción. Mi consejo numero uno es: comenzad por fijaos un precio. He aquí mí consejo numero dos: aseguraos cuando os llamen de que las características de lo que vais a visitar son exactamente las que queréis. ¿Por qué? Se preguntará el lector ávido de información. Pues porque sino perderéis el tiempo de la manera mas tonta. Enumeremos una serie de traducciones que se pueden dar si hacéis caso de lo que os digan los agentes inmobiliarios:
“Tiene tres habitaciones.” Puede, en efecto, ser un piso de tres dormitorios. Claro que una, dos, o incluso las tres pueden no tener ventanas, dar al cuarto de la lavadora y/o medir 6 metros cuadrados. He ahí la importancia de especificar las condiciones de las mismas.
“Está para entrar a vivir.” Otra cosa es que un ser humano pudiera vivir en él. Tal vez un habitante de Mordor lo encontrara confortable. Si os dicen: “está de origen, pero muy bien conservado”, significa básicamente que tenéis que derruir el edificio entero ya que se construyó en el 1000 A.C. y lo han declarado al fin en ruinas.
“Es muy acogedor.” Es enano.
“Esta bien distribuido.” Es enano.
“Tiene una terraza enorme.” La terraza, en efecto, es bastante grande. El piso es enano.
“Lo dejan amueblado.” Ya podéis ir corriendo a Ikea.
“Es un piso de 3 habitaciones dobles, reformado, con terraza, amueblado para entrar a vivir, de 80 metros cuadrados, con mucha luz y que cuadra con su presupuesto y todas las características que requiere.” Es un quinto sin ascensor y para subir esas escaleras deberías estar tan en forma como Usain Bolt (como mola Jamaica).
Así mismo, hay otra serie de frases características de los agentes inmobiliarios tales como:
“Debería comprar ahora mismo porque los pisos no van a bajar mas.” Los pisos van a seguir bajando hasta final de año, eso lo sabe cualquier analista. Y dudo mucho que suban hasta que no se haya terminado la crisis.
“Ayer mismo venia un articulo en el periódico (que curiosamente ahora no encuentro) en el que decía que los pisos habían subido un 5%.” Si usted lo dice…
“Nosotros no hemos notado la crisis. Esta misma semana hemos vendido cinco pisos.” ¿Por eso me llama desesperado cinco veces al dia?
Lo mejor es intentar contactar con un vendedor particular, pero lamentablemente es una especie que escasea pues los principales portales de venta inmobiliaria de Internet y los periódicos en general están tomados por las agencias. Si como yo estáis buscando un chollo, tenéis que tener en cuenta que una persona desesperada por vender seguramente va a acudir a una agencia, aunque le salga más caro. Cosas de la crisis.
En una de estas visitas conocí a una Señora muy maja que tiene una agencia cerca de mi actual vivienda. Me enseñó el que hasta el momento es el mejor piso que he visto, y con mucha diferencia. Solo tenía dos cosas malas: la ausencia de terraza en la que organizar cenas en las noches de verano y que se me escapaba ligeramente de precio. Antes de citar la conversación que tuvimos tengo que decir que fue delante de mis progenitores y en el piso de la propia señora, que nos había querido enseñar por estar muy cerca de aquel que yo pretendía comprar.
- Mire, Señora. Ese es el piso que yo quiero, pero se me escapa un poco de precio.
- ¡Pero mujer! Puedes alquilar dos habitaciones y cubrir la hipoteca.
- Es que no quiero pedirle al banco tanto dinero. Mire todas esas familias que están teniendo que vender sus propiedades. Es que yo creo que vivir por encima de las posibilidades de uno es lo peor que se puede hacer en la vida…
- ¿Cuántos años tienes?- Me preguntó acto seguido con semblante serio. En aquel momento yo pensé que tras responderle con mi corta edad se decidiría por darme una lección de Señora mayor y, por supuesto, más experimentada.
- 24.
Me miró de arriba abajo e hizo una pausa dramática, tras lo que añadió:
- Pues te voy a presentar a mi hijo.
Acto seguido me enseñó hasta las fotos de la Comunión de su chaval. Apuntó también que era alto (dato a tener bastante en cuenta), que tenia 26 años, un ático en Fabra i Puig, una moto y un coche. Mi madre intentó como pudo contener las carcajadas. Mi padre directamente se descojonaba. Tras decirle que su retoño no estaba nada mal me despedí de la señora y del piso de mis sueños.
Y esto me lleva al final de la Gran Aventura Inmobiliaria. Aun no tengo piso, aunque sigo buscándolo en mis ratos libres. La verdad es que no tengo ninguna prisa por comprarlo así que voy con la calma desechando casi todas las opciones que se cruzan en mi camino. Ofreciendo por los apartamentos que me interesan un 10% menos de su valor. Creo que el del Tecnocasa va a empezar a hacerme vudú.
Como suele ocurrir en la vida de una servidora, todo sale al revés del mundo, ya sea para bien o para mal. En esta época de crisis y paro, esta estudiante de Bellas Artes es fija y ocurre que tiene más trabajo que nunca, aunque solo sea porque nunca trabajó (currar los veranos poniendo una copa para ti y otra para mi no cuenta. Básicamente porque me lo pasaba pipa, aunque la pasta me diera para pagarme los San Fermines). Vivir como una Estudiante tiene sus ventajas, una de ellas es el ahorro. No tengo ni pajolera idea de bancos pero mi madre si y dice que hay que invertir porque con los dineros en la Caja de Ahorros no te dan nada. Y lo que diga mi madre, que es una mujer muy sabia, va a misa.
Es una ocasión singular la de que el precio de la vivienda este devaluado, que no hay que dejar escapar para escapar del alquiler, en un momento dado (no es que me molen los pareados, es que hace poco vi Hoy No me Puedo Levantar y me apetecía homenajear a Mecano). Total, que como el precio del suelo está por los suelos decidí comprarme un pisico para mi solita en vez de tener que andar alquilándolo.
Ahora que el comprador tiene la sartén por el mango las inmobiliarias no paran de llamarte si huelen a hipoteca factible para ofrecerte una o otra opción. Mi consejo numero uno es: comenzad por fijaos un precio. He aquí mí consejo numero dos: aseguraos cuando os llamen de que las características de lo que vais a visitar son exactamente las que queréis. ¿Por qué? Se preguntará el lector ávido de información. Pues porque sino perderéis el tiempo de la manera mas tonta. Enumeremos una serie de traducciones que se pueden dar si hacéis caso de lo que os digan los agentes inmobiliarios:
“Tiene tres habitaciones.” Puede, en efecto, ser un piso de tres dormitorios. Claro que una, dos, o incluso las tres pueden no tener ventanas, dar al cuarto de la lavadora y/o medir 6 metros cuadrados. He ahí la importancia de especificar las condiciones de las mismas.
“Está para entrar a vivir.” Otra cosa es que un ser humano pudiera vivir en él. Tal vez un habitante de Mordor lo encontrara confortable. Si os dicen: “está de origen, pero muy bien conservado”, significa básicamente que tenéis que derruir el edificio entero ya que se construyó en el 1000 A.C. y lo han declarado al fin en ruinas.
“Es muy acogedor.” Es enano.
“Esta bien distribuido.” Es enano.
“Tiene una terraza enorme.” La terraza, en efecto, es bastante grande. El piso es enano.
“Lo dejan amueblado.” Ya podéis ir corriendo a Ikea.
“Es un piso de 3 habitaciones dobles, reformado, con terraza, amueblado para entrar a vivir, de 80 metros cuadrados, con mucha luz y que cuadra con su presupuesto y todas las características que requiere.” Es un quinto sin ascensor y para subir esas escaleras deberías estar tan en forma como Usain Bolt (como mola Jamaica).
Así mismo, hay otra serie de frases características de los agentes inmobiliarios tales como:
“Debería comprar ahora mismo porque los pisos no van a bajar mas.” Los pisos van a seguir bajando hasta final de año, eso lo sabe cualquier analista. Y dudo mucho que suban hasta que no se haya terminado la crisis.
“Ayer mismo venia un articulo en el periódico (que curiosamente ahora no encuentro) en el que decía que los pisos habían subido un 5%.” Si usted lo dice…
“Nosotros no hemos notado la crisis. Esta misma semana hemos vendido cinco pisos.” ¿Por eso me llama desesperado cinco veces al dia?
Lo mejor es intentar contactar con un vendedor particular, pero lamentablemente es una especie que escasea pues los principales portales de venta inmobiliaria de Internet y los periódicos en general están tomados por las agencias. Si como yo estáis buscando un chollo, tenéis que tener en cuenta que una persona desesperada por vender seguramente va a acudir a una agencia, aunque le salga más caro. Cosas de la crisis.
En una de estas visitas conocí a una Señora muy maja que tiene una agencia cerca de mi actual vivienda. Me enseñó el que hasta el momento es el mejor piso que he visto, y con mucha diferencia. Solo tenía dos cosas malas: la ausencia de terraza en la que organizar cenas en las noches de verano y que se me escapaba ligeramente de precio. Antes de citar la conversación que tuvimos tengo que decir que fue delante de mis progenitores y en el piso de la propia señora, que nos había querido enseñar por estar muy cerca de aquel que yo pretendía comprar.
- Mire, Señora. Ese es el piso que yo quiero, pero se me escapa un poco de precio.
- ¡Pero mujer! Puedes alquilar dos habitaciones y cubrir la hipoteca.
- Es que no quiero pedirle al banco tanto dinero. Mire todas esas familias que están teniendo que vender sus propiedades. Es que yo creo que vivir por encima de las posibilidades de uno es lo peor que se puede hacer en la vida…
- ¿Cuántos años tienes?- Me preguntó acto seguido con semblante serio. En aquel momento yo pensé que tras responderle con mi corta edad se decidiría por darme una lección de Señora mayor y, por supuesto, más experimentada.
- 24.
Me miró de arriba abajo e hizo una pausa dramática, tras lo que añadió:
- Pues te voy a presentar a mi hijo.
Acto seguido me enseñó hasta las fotos de la Comunión de su chaval. Apuntó también que era alto (dato a tener bastante en cuenta), que tenia 26 años, un ático en Fabra i Puig, una moto y un coche. Mi madre intentó como pudo contener las carcajadas. Mi padre directamente se descojonaba. Tras decirle que su retoño no estaba nada mal me despedí de la señora y del piso de mis sueños.
Y esto me lleva al final de la Gran Aventura Inmobiliaria. Aun no tengo piso, aunque sigo buscándolo en mis ratos libres. La verdad es que no tengo ninguna prisa por comprarlo así que voy con la calma desechando casi todas las opciones que se cruzan en mi camino. Ofreciendo por los apartamentos que me interesan un 10% menos de su valor. Creo que el del Tecnocasa va a empezar a hacerme vudú.

Oye ¿has quedao ya con el hijo de la señora? Si tiene un ático!
ResponderEliminarPor cierto, mi habitacion es de 6m cuadrados,,y tiene ventana,,pero una ventanta que da a la lavador y una pared que da al ascensor. Asi lelvo 26 años. Con razon mi cerebro ha soñado siempre con centrifugados y gente subiendo y bajando.
Albert
Que va. Creo que no le interesaban las proyecto de artista con pretensiones inmoviliarias XD
ResponderEliminarAl menos no soñabas con gente centrifugandose en ascensores jajajaja Hay que independizarse hombreee